miércoles, 26 de enero de 2022

PRIMAVERA

Bellas, coloridas y efímeras flores exhalan su elixir polínico sobre un ambiente cálido, aterciopelado y perfumado. Millones de entes autónomos flotan casi ingrávidos en un mar de vientos flojos. Contemplo el espectáculo invisible con lágrimas en los ojos y fuertes hipidos que terminan en continuos, imparables y estruendosos estornudos.


miércoles, 19 de enero de 2022

ALMA DE PERRO

 


Desde hace bastantes años vivo en casa de unos señores muy amables. Tienen una niña pequeña y hemos crecido juntos. Le gusta jugar conmigo y yo le araño de mentiras. También me gusta que me rasque la tripita,pero no que me estire del rabo. 

Esta mañana me he despertado casi de noche y, aprovechando que la ventana estaba abierta, he saltado a la calle. Mientras caía he decidido que iría a cazar perros. 

He atravesado al jardín del vecino. No estaba el gato. He pasado poco a poco, vigilando. 

Al final de la calle hay un descampado enorme. Allí se reúnen los perros y ese será el punto para cazary romperle el cuello a alguno.

Estaba preparado. El perro enorme, de cola corta y aspecto fiero sería mi presa…

De pronto se me ha parado una mosca en los bigotes y de un zarpazo, la he alcanzado y ha caído muerta. Entonces me he dado cuenta: ¡soy un gato, los perros coger las moscas a mordiscos y los gatos cazan perros!Menos mal que la ventana seguía abierta porque si no aquella jauría me hubiera destripado.

328.


miércoles, 12 de enero de 2022

LA CASA DE LA ABUELA


La casa de la abuela era un caserón de tres plantas. Durante muchos años se fue cubriendo de hiedras. Había de hoja ancha, de hoja estrecha, verdes, blancas e incluso una de flores moradas que se abrían y se cerraban con el sol. Una hermosura que, sin embargo, daba un poco de miedo. Cuando murió la buena mujer, su hija y única heredera mandó quitar las hiedras. Tras dos meses de trabajo se retiraron miles de quilos de hojas; para los troncos hubo que utilizar motosierras, y tractores para arrancar los tocones. Cuando se vio desnuda, se derrumbó. 

 



 

domingo, 5 de diciembre de 2021

JULITO

 

Nunca olvidaré aquella Navidad. Los días previos fueron de mucho ajetreo. Incluso hicimos la cena con todos los niños. Dentro de la campaña de Navidad, solicitamos familias que quieran acoger durante las fiestas a algún niño. Normalmente se van todos, unos a casas particulares y otros, los que están más enfermos al hospital. El personal del centro necesitamos un pequeño y merecido descanso. A partir del día veintidós comienzan a aparecer las familias y a desaparecer los niños. El veintitrés por la mañana acude el hospital a por los enfermos. Mariana controla todo ese ajetreo de peticiones, autorizaciones y demás. Pero ayer, se puso enferma y no vino a trabajar, le encomendaron la tarea a Sonia, la nueva. 

El día veinticuatro el centro estaba vacío. Yo me quedé porque tiene que haber alguien de guardia y ese año me tocó la lotería.

    Recorría los pasillos y las instalaciones del centro con la radio puesta oyendo música en medio de los machacones villancicos. Tenía que cerciorarme de que todo estaba cerrado: puertas, ventanas y llaves de paso de gas y agua. Esa era la rutina antes de cerrar hasta después de Reyes.

Al pasar por la enfermería vi que había una cama deshecha. Algún crío se ha ido sin hacerla. Ya nos encargaremos de él cuando volviéramos. Cerré la puerta y me encaminé hacia el despacho para dejar las llaves, apagar las luces, coger mi chaqueta y cerrar. 

Apenas había recorrido cinco metros cuando escuché unos pasos muy leves que se me iban aproximando lentamente. Enseguida me vino a la mente las historias que habíamos comentado entre los compañeros sobre apariciones y fantasmas en aquella vetusta edificación. Se me erizaron los pelos del cogote y, con más miedo que interés, me volví poco a poco y vi a Julito, el niño con SIDA, con sus manchas en la cara. Parecía un espectro con aquel pijama que le venía enorme. No pesaría más de veinte kilos a sus once años cumplidos. Llevaba la muerte escrita en la cara.  De los ojos hundidos rodeados de ojeras de panda se podía entrever una mirada suplicante. La nueva se había olvidado Julito.

—Por favor, Luis, dile a… —Se detuvo en seco. Parecía que estaba buscando un nombre que no le acudía— dile a alguien que no me dejen aquí solito. 

Le ayudé a vestirse. Llamé casa y dije que pusieran un cubierto más que llevaba a un invitado.




jueves, 26 de marzo de 2020

CARTA A MI COMPAÑIA DE DECESOS

En estos tiempos de crisis hay que tomarse las cosas con un poco de humor (aunque sea negro).
Basado en hechos (casi) reales.

CARTA A MI COMPAÑIA DE DECESOS.
Como usuaria y asegurada con ustedes desde hace más de setenta años, ruego se sirvan cumplir mi petición:
En vista del cariz que están tomando las cosas y mi avanzada edad, será necesario que ustedes aparten mi bolsa para cadáveres y mi féretro. Si, por razones de espacio, ustedes no pudieran almacenarlo, ofrezco mi comedor para la colocación del mismo.
De igual manera, solicito me sea reservado el turno para el crematorio. Caso de que llegado mi número no haya fallecido todavía, ruego vayan pasando a los siguientes,  pero me conserven el turno para que mi inhumación sea inmediata. No me gustan los sitios fríos y solitarios.
Gracias.

©Manuel Serrano - 2020

DESPUÉS DEL CREPÚSCULO.

Tras el horizonte
el sol se hundía
en quietas olas
de azafrán quemado.
Durante un rato
contempló al astro
fundirse en el mar
como quien contempla
una acuarela insípida.
Salió del aturdimiento,
se mezcló con el gentío
de calles atestadas,
de bruscas miradas
de negro mármol,
de barbillas prominentes
bajo altos pómulos,
de bocas pintadas
de corazones excesivos
con sombras hambrientas
tras caras maquilladas.
Caras de hombres,
caras de mujeres
flotaban en el aire
polillas en la luz desnuda
de una farola huérfana

lunes, 30 de abril de 2018

RECETA ANTIVIOLACIÓN

Receta 
Ingredientes:
Una mujer sin importar edad, vale desde niña hasta anciana. La única condición es que sea de sexo femenino. De nacimiento o transgénero.
Un ser abyecto de sexo masculino. Y si son más, mejor. Las hordas siempre dan más juego. 
Preparación:
Ponemos el primer ingrediente en un espacio cerrado o solitario. Mejor aislado de la vista de los demás. También puede estar sumergido en alcohol o salpimentado con especias.
Colocamos el segundo ingrediente en el mismo espacio. A poder ser, rodeando al primero.
Despojamos de material superfluo al primer ingrediente. Puede ser a las malas o a las buenas. Es decir, con ayuda o de forma voluntaria. Mejor si es voluntaria, así el ingrediente no se estropea tanto.
El segundo ingrediente se despoja de su sobrante por sí solo.
Mezclamos bien, una y otra vez. Para evitar que le lloren los ojos al primer ingrediente podemos utilizar un cuchillo  cualquier otro útil.
Una vez escurrido el líquido del segundo ingrediente, dejamos macerar al primer ingrediente y apartamos el segundo ingrediente.
Ahora viene el momento crucial. El punto mágico:
El primer ingrediente debe colocarse en un recipiente apropiado y ser examinado minuciosamente. Para que la receta sea perfecta debe presentar: golpes, sangre, mordiscos o arañazos, desgarros y algún que otro líquido del segundo ingrediente. Cuanto más estropeado esté, mejor. 
El segundo ingrediente se reservará.
Presentación:
Colocar el primer ingrediente en medio de una gran fuente, acompañado de algún ingrediente negro.
Adornar la fuente con un grupo de ingrediente también negros ribeteados de nata.
Colocar el segundo ingrediente en la misma fuente junto a su acompañamiento negro.
Dejar presentado durante dos o tres meses, hasta que los jugos consigan una consistencia adecuada y después retirar todo menos los de la nata.
Características de la receta:
La nata deberá tener la suficiente consistencia como para destruir al segundo ingrediente, diluirlo en medio de iguales y colocarlo en una olla donde deberá permanecer, al menos, hasta que se recuperen los daños morales y psicológicos del primer ingrediente.
Observaciones generales:
En ningún momento se pueden considerar hombres estos seres de sexo masculino.
En ningún momento se pueden considerar animales estos mismos seres.
Los ingredientes negros sirven para acompañar a los ingredientes. Es su obligación por mandato de la receta.
Los ingredientes negros ribeteados de nata deben estar íntegros y pesar lo mismo en la balanza. En el equilibrio de este ingrediente está el secreto de una buena o mala receta.
Los tiempos pueden variar.
Si el segundo ingrediente no acaba en la olla, revisar la receta desde el principio.
Caso de que el resultado no sea adecuado, sustituir los ingredientes ribeteados por otros de mayor calidad.
Publicado mi FB